miércoles, 13 de agosto de 2008

¡¡Atención!!

Un hecho cotidiano para cualquier habitante del planeta: vivimos constantemente rodeados de miles de estímulos, provenientes tanto de nuestro rededor como de nuestro propio cuerpo, y es simplemente imposible responder a todos ellos.
Es por este motivo que nuestro organismo está dotado de un proceso básico como es el de atención, un control activo que selecciona y “filtra” los estímulos. Esto quiere decir, siguiendo a Mesulam, que “la atención es un conjunto de procesos neurológicos que focalizan la conciencia sobre partes relevantes del espacio mientras inhibe otros estímulos distractores”.
Asimismo, mantiene el estado de alerta del organismo, es decir, su disposición para procesar la información que ha sido seleccionada. Todo esto es de carácter no consciente, si bien hay ciertas actividades (las controladas, por oposición a las automáticas) en las que empleamos recursos atencionales de manera intencional, es decir, conscientemente.
Un gran mito que casi todos reproducimos es el de insistir en que podemos prestar atención a más de una cosa a la vez. En realidad, hoy se sabe que es un proceso de capacidad limitada y que no existiría tal cosa como la “atención dividida”. Esto implica que efectuamos constantemente “switch atencionales”, es decir, que alternamos rápidamente de un foco de atención a otro. De esta manera podemos coordinar nuestro desempeño en más de una tarea al mismo tiempo. Es de destacar, sin embargo, que esto redunda en una reducción en la eficiencia de las tareas que se están desempeñando, por más que sea mínima y la mayor parte de las veces no nos percatemos de ello.
Redondeando, si bien tenemos la sensación subjetiva de que prestamos atención a varias cosas de manera simultánea, la realidad es que las realizamos al mismo tiempo, pero atendemos a ellas de manera alternada.

S.J.

Agradecemos al Dr. Urquijo la información que nos dio y las revisiones del texto.
El Doc es docente Adjunto de las cátedras de Teorías de Aprendizaje y Psicología Cognitiva de la Facultad de Psicología de UNMdP e Investigador del CONICET.
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Les dejamos un artículo periodístico piola relacionado con la temática, cortesía del Lic Roberto Sanchez: http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=894577

2 comentarios:

Martín D dijo...

Es un tema interesante este de la atención. En lo personal, tengo un pequeño problema para filtrar aquellos estímulos distractores que no son relevantes. Dicho de otra manera, me cuesta focalizarme en algo por un tiempo largo, sobre todo en la lectura: cualquier ruido me distrae al instante. Tal vez es que vivo más alerta que otros a lo que nos rodea. Otras veces alguna situación o pensamiento me hace divagar e irme por las ramas mentalmente.
En cuanto a la atención dividida, sobre todo en el diálogo, he comprobado que no existe tal cosa; nunca me funciona y siempre termino sin escuchar a ninguno de los dos, o no puedo retener lo que han dicho. El que mucho abarca poco aprieta, ¿no?

Anónimo dijo...

Estudio ingeniería en La Plata y siempre pensé que la psicología era un chamullo filosófico de algún tipo, pero veo que no.
Muy bueno el blog, me sorprendió!
Cristian.