Necesitamos historizar, es decir, hacer un poco de historia, sencillamente porque es indispensable para entender lo que nos acontece aquí y ahora. Lo que estamos viviendo, nuestras ideas, nuestra forma de pensar, nuestros hábitos, el horizonte de posibilidades en distintos aspectos de nuestra vida, está profundamente enraizado en un pasado histórico particular (tanto individual como social, tanto en el campo de la ciencia como de la vida cotidiana, el arte y la religión), que exige ser pensado para poder comprender un poco mejor nuestro estado presente y así también, si se quiere, delinear un futuro con mejores herramientas. De ésta manera, historizar es no sólo zambullirse en el pasado, para mirarlo como un espectador, como si el mismo estuviera esperándonos; es en parte puntuar, reconstruir y recortar las fuentes con las que disponemos para aportar nuestra propia mirada y a la vez dejar que el mismo pasado nos interpele y nos sorprenda desde su propia factualidad.
Hacer historia, en todos sus niveles y grados de profesionalismo(1), además de aportar el indispensable conocimiento crítico mencionado, debiera conmovernos, confundirnos, enternecernos, y dejar abierta la emergencia de más preguntas y menos certezas, hecho que como punto de llegada es más que prometedor…
Ana; Julieta.
Hacer historia, en todos sus niveles y grados de profesionalismo(1), además de aportar el indispensable conocimiento crítico mencionado, debiera conmovernos, confundirnos, enternecernos, y dejar abierta la emergencia de más preguntas y menos certezas, hecho que como punto de llegada es más que prometedor…
Ana; Julieta.
La Lic Ana Ostrovsky es una estimada profesora nuestra, JTP de la cátedra de Psicología II en la Facultad de Psicología de La Plata y becaria doctoral de CONICET.
No hay comentarios:
Publicar un comentario