miércoles, 29 de octubre de 2008

- La Banda de Moebius -

La banda de Moebius fue descubierta en 1858 por Moebius, un matemático alemán. Lo curioso de esta banda o cinta, es que en vez de tener una superficie de dos caras tiene una superficie de una única cara.
¿Como puede ser esto?
Siguiendo a Paenza en un experimento casero (1), tomamos una cinta de papel como si fuera un cinturón y trazamos sobre uno de sus lados, por el medio y a lo largo, una línea punteada. En vez de abrocharla normalmente, se invierte una de las puntas 180º y luego se las une. Así se obtiene una banda con un solo borde como se observa en la imágen, en la cual “no hay ni adentro ni afuera, ni arriba ni abajo”. Esto se puede comprobar si se sigue el recorrido de la línea punteada, viendo que su dedo vuelve al mismo lugar de partida sin haberlo levantado, fenómeno simplemente imposible en un cinturón. (2)

Moebius hizo aportes a la topología, que se abría en aquel entonces como una rama nueva de la matemática y, de hecho, esta banda suele usarse como ejemplo característico de ella.

Hector Lopez (3) toma esta cinta para ilustrar al psicoanálisis como un movimiento entre dos autores “clave” como son Freud y Lacan, que lo constituyen con sus obras. Así, si partimos de la línea punteada “obra de Freud”, llegamos a un borde sin puntear que es “obra de Lacan”; siendo sin embargo, el mismo borde, es decir, el mismo movimiento psicoanalítico.
Otras aplicaciones han sido a las cintas magnetofónicas que, de esta manera, tienen doble duración y también a las cintas transportadoras de los aeropuertos, ya que así se desgastan menos que si tuvieran el formato de un “cinturón”, por lo que se aprovechan más y son así más redituables. (1)

Impresiona como los límites de las distintas ciencias pueden hacerse difusos y cuanto enriquece ello, ¿no?

S.J.

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(1) Programa de televisión de Adrián Paenza: ALTERADOS POR PI
(2) Paenza, A. (2005) Matemática… ¿estás ahí? Episodio 2. Ed Siglo XXI Editores Argentina, SA. Buenos Aires.
(3) Lopez, H. () Psicoanálisis: un discurso e movimiento. Ed. Biblos.

Les recomendamos el programa de Adrián Paenza:

ALTERADOS POR PI
“…ofrece un panorama distinto sobre esta disciplina,
más humano, divertido y cercano a la vida cotidiana.”

Página del canal ENCUENTRO que lo trasmite: http://www.encuentro.gov.ar/Home.aspx

miércoles, 22 de octubre de 2008

Zodiaco.

Basado en una historia real, "Zodiáco" relata cómo un asesino en serie aterrorizó al área de la Bahía de San Francisco durante 10 meses, y se burló de las autoridades de cuatro jurisdicciones (Benicia, Vallejo, Lake Berryessa y San Francisco) enviando una serie de cartas amenazantes a la prensa desde finales de los años 60 hasta 1974. En ellas incluyó cuatro criptogramas, de los cuales tres todavía no han sido descifrados.
Es David Fincher (“SEVEN”, “THE FIGHT CLUB” y “PANIC ROOM”) quien dirige esta película, mostrando las consecuencias que tienen las cartas de Zodiaco en la vida de tres hombres: Robert Graysmith (un joven dibujante de chistes sobre política del San Francisco Chronicle, quien trataría de resolver el misterio de los criptogramas) Paul Avery (periodista estrella del San Francisco Chronicle) y el detective Dave Toschi.
Las cartas comenzaban generalmente con el saludo: "éste es el zodiaco que habla" y era firmado con una cruz dentro de un círculo (lo que se convertiría en la insignia del asesino del zodiaco). Cada carta hacía referencia a cada uno de los asesinatos.
“En 2008 la Dra. Holl (Departamento de Policía de San Francisco) recuperó ADN de la parte posterior de una estampilla postal pegada en uno de los sobres usados por el Zodíaco. Como la cantidad de ADN que se pudo extraer era minúscula, la única forma de poder analizarlo era mediante la enorme amplificación provista por la técnica de PCR”. (1) PCR son las siglas en inglés de Reacción en Cadena de la Polimerasa (enzima que copia el ADN). El método fue ideado por Mullis (quien recibió un Nobel de Química en 1993) y tiene numerosas aplicaciones en medicina, ciencias forenses, paleontología y biología entre otros. Esta técnica permite hacer una gran cantidad de copias de un fragmento de ADN. (1)
“La Dra. Holt hizo las pruebas y declaró que le ADN extraído de la estampilla era diferente al de los sospechosos”. (1)
A esta versión americana de “Jack, el destripador” se han ligado siete asesinatos conocidos. Y a pesar de décadas de investigación por las cuatro fuerzas policiales, el Ministerio de Justicia de California, el servicio postal de los EEUU y el FBI; las autoridades nunca han identificado al autor de las matanzas. Hasta hoy, el caso sigue sin resolver.
EV y S J

“Zodiac”, un film de David Fincher: http://www.zodiacmovie.com
(1) Alzogaray, R. (2004) ”Una tumba para los Romanov, y otras historias con ADN”. Ed Siglo XXI Editores Argentina, SA. Buenos Aires. Libro que recomendamos

miércoles, 15 de octubre de 2008

Razas y etnias.

En 1917, el presidente Irigoyen instituyó el 12 de octubre, como el ”Día de la Raza”, declarándolo también como día de “fiesta nacional”. A raíz de esto, dos consideraciones.
En primer lugar, es legítima la pregunta sobre que es lo que se festeja exactamente… ¿Será el descubrimiento de un continente en el cual ya había, no solo habitantes, sino complejas culturas e imperios? ¿Es acaso ”descubrimiento” un término que revela el grado de etnocentrismo de aquellas sociedades civilizadas que conquistaron América? (¿Notaron que seguimos usando la palabra “indios” para referirnos a los aborígenes?) ¿Festejaremos la violencia física y simbólica que significó aquella conquista? Todos nos acordamos de Colón y Cortéz entre tantos otros, ¿no? ¿Será motivo de celebración la aniquilación de millones de vidas, culturas, historias y sistemas políticos y económicos, simplemente por ser diferentes? ¿Era legítimo considerarlos inferiores por este motivo?
Nestor García Canclini, brillante antropólogo argentino, propone el término etnocentrismo para referir la valorización positiva que se tiene del grupo étnico al que se pertenece, que va acompañado de una valorización negativa de otros grupos, desestimándolos.
En segundo lugar, y en relación a lo antedicho, tomemos la palabra raza, que casi sin percatarnos se desliza a racismo. Esto se debe a que por décadas se creyó que las diferencias culturales eran atribuibles a factores biológicos como la inteligencia; lo que, desde una mirada etnocentrista, condujo a sostener que una “raza” era entonces mejor, en tanto su cultura era más civilizada, desarrollada, etc. (Nos acordamos de Hitler como caso paradigmático, imagino…).
Desde los años noventa, estudios científicos en genética han probado que el concepto de raza en la especie humana carece de fundamento biológico. Existen, y ampliamente, poblaciones humanas diversas, con características culturales, históricas, sociales y políticas que les son propias (que Canclini llama etnias), pero no hay relación alguna de ello con factores biológicos. “Las razas no existen”(1).
Estas consideraciones parecen interpelarnos cada vez con más fuerza.
¿Que estamos festejando?; ¿cómo es que seguimos llamándole “Día de la Raza” a la fecha del “descubrimiento” de nuestro continente, con la cantidad de evidencia que hay de que tal concepto es erróneo y todo lo que sabemos que ha implicado y aún lo hace?

S.J.

(1) Alzogaray, R. (2004) ”Una tumba para los Romanov, y otras historias con ADN”. Ed Siglo XXI Editores Argentina, SA. Buenos Aires.

miércoles, 1 de octubre de 2008

¿Conoces a Bernardo Houssay?


El porteño Bernardo Alberto Houssay nace, en 1887, en el seno de una familia francesa. Cursa sus estudios superiores en la Escuela de Farmacia de la UBA y se gradúa a la temprana edad de 17 años. Extiende sus estudios en Medicina especializándose en Fisiología. Así corona su graduación en 1911. Su tesis doctoral se basa en una investigación sobre la glándula hipófisis. En 1913, se lo designa Jefe de Fisiología del Hospital Alvear. Más tarde, dirige el Laboratorio Experimental en Fisiología y Patología y, además, se lo nombró Profesor en Fisiología en la Escuela Nacional de Medicina de la UBA. En 1943, es destituido por razones políticas.
A partir de 1944, al verso obligado a abandonar la función pública, desarrolla una intensa labor de investigación en el Instituto de Biología y Medicina Experimental que fundara con apoyos privados. En 1947, es galardonado en Estocolmo con el Premio Nobel de Medicina y Fisiología por sus aportes al conocimiento de los procesos metabólicos de los carbohidratos en el organismo humano y su relación con la hipófisis.
De su Instituto egresan brillantes discípulos: entre ellos Luis Federico Leloir, quien también, sería reconocido con un Premio Nobel en 1970.
Houssay es repuesto en su cargo en la Facultad de Medicina, en 1955, por el gobierno de la llamada “Revolución Libertadora” que derroca a Perón. Cinco años más tarde, recibe un premio especial de la Sociedad de Endocrinología en Londres. Además, es incorporado como miembro de la Academia Nacional de Medicina Argentina, la Academia de Letras, la Academia de Ciencias Políticas y más de 40 membresías honorarias en las principales academias, sociedades científicas y universidades del mundo.
Bernardo Houssay muere en 1971. Deja un importante legado, entre el que se destaca como uno de los más trascendentes, junto a su Instituto de Biología y Medicina Experimental, el haber intercedido para lograr la creación de un Consejo Nacional de Ciencia y Técnica (CONICET).

E.V.

Fuente:
http://www.houssay.org.ar
www.conicet.gov.ar

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El CONICET, así como INTA, INTI y CNEA, son los centros de investigación públicos de la Argentina, que junto con las Universidades Nacionales (donde están radicados la mayoría de los investigadores), constituyen la base del sistema científico del país.