miércoles, 15 de octubre de 2008

Razas y etnias.

En 1917, el presidente Irigoyen instituyó el 12 de octubre, como el ”Día de la Raza”, declarándolo también como día de “fiesta nacional”. A raíz de esto, dos consideraciones.
En primer lugar, es legítima la pregunta sobre que es lo que se festeja exactamente… ¿Será el descubrimiento de un continente en el cual ya había, no solo habitantes, sino complejas culturas e imperios? ¿Es acaso ”descubrimiento” un término que revela el grado de etnocentrismo de aquellas sociedades civilizadas que conquistaron América? (¿Notaron que seguimos usando la palabra “indios” para referirnos a los aborígenes?) ¿Festejaremos la violencia física y simbólica que significó aquella conquista? Todos nos acordamos de Colón y Cortéz entre tantos otros, ¿no? ¿Será motivo de celebración la aniquilación de millones de vidas, culturas, historias y sistemas políticos y económicos, simplemente por ser diferentes? ¿Era legítimo considerarlos inferiores por este motivo?
Nestor García Canclini, brillante antropólogo argentino, propone el término etnocentrismo para referir la valorización positiva que se tiene del grupo étnico al que se pertenece, que va acompañado de una valorización negativa de otros grupos, desestimándolos.
En segundo lugar, y en relación a lo antedicho, tomemos la palabra raza, que casi sin percatarnos se desliza a racismo. Esto se debe a que por décadas se creyó que las diferencias culturales eran atribuibles a factores biológicos como la inteligencia; lo que, desde una mirada etnocentrista, condujo a sostener que una “raza” era entonces mejor, en tanto su cultura era más civilizada, desarrollada, etc. (Nos acordamos de Hitler como caso paradigmático, imagino…).
Desde los años noventa, estudios científicos en genética han probado que el concepto de raza en la especie humana carece de fundamento biológico. Existen, y ampliamente, poblaciones humanas diversas, con características culturales, históricas, sociales y políticas que les son propias (que Canclini llama etnias), pero no hay relación alguna de ello con factores biológicos. “Las razas no existen”(1).
Estas consideraciones parecen interpelarnos cada vez con más fuerza.
¿Que estamos festejando?; ¿cómo es que seguimos llamándole “Día de la Raza” a la fecha del “descubrimiento” de nuestro continente, con la cantidad de evidencia que hay de que tal concepto es erróneo y todo lo que sabemos que ha implicado y aún lo hace?

S.J.

(1) Alzogaray, R. (2004) ”Una tumba para los Romanov, y otras historias con ADN”. Ed Siglo XXI Editores Argentina, SA. Buenos Aires.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Yo escuché la frase "las razas no existen" en antropología, en el CBC, y desde entonces no la había vuelto a escuhar.
Comparto criterios; creo que la diferencia marca, jsutamente eso, la diferencia y discrimina, y es ridículo creer qeu alguien con otro color de piel sea más o menos que uno. RIDICULO, repito.

Lo del día de la raza... bueno, no se por dónde empezar, ya qu, como dicen los Fabulosso Cadillacs NO HAY NADA QUE FESTEJAR!!! Y lo peor de todo es lo que te enseñan en la escuela...

me encantó el post =)