
La directora argentina Lucía Puenzo, presenta en su película “XXY” la conflictiva historia de Alex (Inés Efrón), una adolescente que, al nacer, se le diagnosticó una “hiperplasia suprarrenal congénita”. Diagnóstico que, a su vez, la convierte en una “pseudo hermafrodita femenina”.
Según la mitología griega, el dios Hermafrodito, hijo de Hermes y Afrodita, se distinguía por reunir, en una misma persona, rasgos y características de ambos sexos. Así, se hizo uso del término “hermafroditismo”. Aunque, en la actualidad, ha sido sustituido por el de “estados intersexuales”.
La S.E.G.O (Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia), aclara que las agrupaciones de este tipo de patología difieren según los parámetros que se consideren para diferenciar los sexos. Es decir, según se considere un sexo genético (carga cromosómica: XX-XY), un sexo gonadal (estructura de las gónadas), un sexo genital (morfología de los genitales internos y externos), un sexo somático (caracteres sexuales secundarios), un sexo hormonal (perfil hormonal), un sexo legal o un sexo psicosocial (comportamiento sexual). Por último, hay quienes hablan de un sexo génico, si se atiende a la situación de la carga génica de todos aquellos factores que configuran la diferenciación sexual.
El estado de pseudo hermafroditismo femenino, diagnosticado en la protagonista, se caracteriza por mujeres normales con las alteraciones referidas a nivel de genitales externos. El film humaniza la patología y refleja la complejidad de la situación, en lo que respecta tanto a la construcción de la identidad de Alex, como de las relaciones con sus pares y sus padres.
Posibles causas son: una historia de ingesta de hormonas con potencial androgénico por parte de la madre del individuo afecto (durante la gestación del mismo), o cuando a la madre se le diagnostica un tumor virulizante, también durante la gestación. Por último, si no se dan estos dos casos, se hablaría de masculinización de causa desconocida.
Según la mitología griega, el dios Hermafrodito, hijo de Hermes y Afrodita, se distinguía por reunir, en una misma persona, rasgos y características de ambos sexos. Así, se hizo uso del término “hermafroditismo”. Aunque, en la actualidad, ha sido sustituido por el de “estados intersexuales”.
La S.E.G.O (Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia), aclara que las agrupaciones de este tipo de patología difieren según los parámetros que se consideren para diferenciar los sexos. Es decir, según se considere un sexo genético (carga cromosómica: XX-XY), un sexo gonadal (estructura de las gónadas), un sexo genital (morfología de los genitales internos y externos), un sexo somático (caracteres sexuales secundarios), un sexo hormonal (perfil hormonal), un sexo legal o un sexo psicosocial (comportamiento sexual). Por último, hay quienes hablan de un sexo génico, si se atiende a la situación de la carga génica de todos aquellos factores que configuran la diferenciación sexual.
El estado de pseudo hermafroditismo femenino, diagnosticado en la protagonista, se caracteriza por mujeres normales con las alteraciones referidas a nivel de genitales externos. El film humaniza la patología y refleja la complejidad de la situación, en lo que respecta tanto a la construcción de la identidad de Alex, como de las relaciones con sus pares y sus padres.
Posibles causas son: una historia de ingesta de hormonas con potencial androgénico por parte de la madre del individuo afecto (durante la gestación del mismo), o cuando a la madre se le diagnostica un tumor virulizante, también durante la gestación. Por último, si no se dan estos dos casos, se hablaría de masculinización de causa desconocida.
E.V.
Para más información:
Página Oficial de “XXY”: http://xxylapelicula.puenzo.com/
Página Oficial de la “Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia”: http://sego.es/
1 comentario:
Muy buena peli!
el blog re lindo.
Salu2 dsd Miramar.
Aldana
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